Vaya Relajo...

Por más que intento no logro sacarme a Viridiana de la cabeza y, más importante, del corazón.
Debo admitir que también me falta voluntad para hacerlo pero... La verdad no sé que me pasa.
La amo en serio y me mata no haber hecho algo en su momento; por lo anterior me impido continuar y busco excusas.
Necesito verla, tomarla entre mis brazos y besarla, decirle que sin ella yo me muero, que sin ella no hay razón para vivir.

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