Últimamente he estado pensando las cosas tranquilamente y mientras pensaba en lo estúpido que soy por nunca haber hecho algo al respecto de mis sentimientos por todas las mujeres que han desfilado en mi vida, me puse a recordar a una en especial: Gaby.
Conocí a Gaby en el Servicio Social que mis compañeros y yo hacíamos en Needed. En un principio yo pensaba que ella era linda pero jamás íbamos a establecer contacto (con mi falta de habilidad de comunicación la posibilidad sonaba totalmente inalcanzable), por lo que nuestro acercamiento tuvo que suceder de una forma bastante imprevista. Un día, una de las niñas de la Casa Hogar me dijo que su amiga le había dicho que yo era lindo y que pensaba en salir al cine conmigo, yo pensé que lo decía de broma hasta que Gaby me pidió mi correo y me escribió que se disculpaba por lo de la niñita.
Lo anterior me hizo reflexionar bastante pues nunca me habían hecho un cumplido como ese, ¡ella pensaba que era lindo! Fue así que comenzamos a platicar a través del Messenger y nuestra relación tuvo un progreso considerable, sobre todo por el hecho de que Gaby solía recordarme a cada momento que le gustaba y mucho.
La situación alcanzó límites insospechados cuando empezamos a tomarnos de la mano y platicar con total naturalidad (algo que hasta el momento yo me consideraba incapaz de realizar); sin embargo, nunca di el paso final y todo acabó.
Ahora me doy cuenta que todo lo que aprendí con Gaby ha quedado olvidado y por eso me hallo estancado, por lo que al recordarla, al recordar los momentos que pasamos juntos, al recordar su perfume y su voz, al recordar la textura de su mano; sé que logré algo conmigo mismo y debo recuperar esa parte de mi que ha quedado rezagada y sin la cual me siento perdido.
Conocí a Gaby en el Servicio Social que mis compañeros y yo hacíamos en Needed. En un principio yo pensaba que ella era linda pero jamás íbamos a establecer contacto (con mi falta de habilidad de comunicación la posibilidad sonaba totalmente inalcanzable), por lo que nuestro acercamiento tuvo que suceder de una forma bastante imprevista. Un día, una de las niñas de la Casa Hogar me dijo que su amiga le había dicho que yo era lindo y que pensaba en salir al cine conmigo, yo pensé que lo decía de broma hasta que Gaby me pidió mi correo y me escribió que se disculpaba por lo de la niñita.
Lo anterior me hizo reflexionar bastante pues nunca me habían hecho un cumplido como ese, ¡ella pensaba que era lindo! Fue así que comenzamos a platicar a través del Messenger y nuestra relación tuvo un progreso considerable, sobre todo por el hecho de que Gaby solía recordarme a cada momento que le gustaba y mucho.
La situación alcanzó límites insospechados cuando empezamos a tomarnos de la mano y platicar con total naturalidad (algo que hasta el momento yo me consideraba incapaz de realizar); sin embargo, nunca di el paso final y todo acabó.
Ahora me doy cuenta que todo lo que aprendí con Gaby ha quedado olvidado y por eso me hallo estancado, por lo que al recordarla, al recordar los momentos que pasamos juntos, al recordar su perfume y su voz, al recordar la textura de su mano; sé que logré algo conmigo mismo y debo recuperar esa parte de mi que ha quedado rezagada y sin la cual me siento perdido.
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