Cuando comenzó este Semestre, el primero de la Carrera, me sentía muy desorientado. Durante toda la Preparatoria yo siempre había tenido clases con un único grupo, y además era un grupo muy pequeño; entonces cuando entre a mi primera clase de Matemáticas me sentí abrumado por la cantidad de personas que se encontraban en el salón (cerca de 40 o más). Toda esa primera semana puede considerarse de adaptación pues me tuve que acostumbrar al hecho de que la Universidad era diferente a todo lo que había vivido; sin embargo, gracias a la compañía de mis amigos, y sobre todo Osvaldo, dejé atrás la actitud pesimista y simplemente me dejé llevar.
Hoy puedo decir que me siento casi totalmente adaptado al ritmo y forma de trabajo de la Universidad, de hecho me siento feliz. Descubrí que mucho de lo realizado durante los tres años anteriores es realmente valioso en esta etapa, tanto lo académico como lo personal, siendo así que llevo un promedio bastante bueno en comparación con algunos compañeros que se les ha dificultado y están reprobando algunas materias. En lo personal, he pensado que esta es una gran etapa para comenzar a visualizar en mi vida algún tipo de relación con alguna niña; es cierto que soy fácilmente impresionable y suelo dejarme llevar por la primera impresión demasiado rápido pero, a decir verdad, siempre he fijado la mirada en niñas que realmente valen la pena y el verdadero problema radica en mi falta de confianza.
Es así que con la confianza adquirida durante este Semestre al fin he llegado a la conclusión de que si sigo mi camino actual no tendré ningún problema en lo referente a mi desarrollo académico, pero si de verdad quiero progresar como persona debo comenzar a resaltar mi búsqueda de experiencias personales. Hace ya varios años que le temo a lo que puede suceder si en algún momento llegara a arriesgarme, pero no me malinterpreten; es verdad que le tengo miedo al rechazo pero lo que más temor me ocasiona es que alguien me acepte, podría decirse que le tengo miedo al compromiso y a compartir mi verdadero yo, el cual en muy contadas ocasiones ha intentado salir sin lograr hacerlo completamente. Es por lo anterior que finalmente he decidido poner en marcha lo que sé para tener novia; si me dijeran que no, me afectaría muy poco, el verdadero reto sería que esa niña me dijera que sí quiere ser mi novia. Entonces veríamos realmente de lo que soy capaz, pues por amor se puede hacer lo que sea.
Quiero vivir una ilusión que solamente en sueños se desea.
Comentarios